Quizás hoy tiña de nostalgia, amargura, cierta tristeza...este blog, y es que hoy te he recordado. Recuerdo
por estas fechas tu noticia. Aunque sea insustancial y no cambie el curso de nada, al igual que la inmensa mayoría de mis entradas ésta es escrita para mostrar mis sentimientos.
Desde pequeña aficionada al dibujo, no había nada mejor que levantarme por la mañana y pillar una hoja de papel en blanco para hacer los dibujos que en mi mente siempre estaban presente, eran otros tiempos...
¿Qué tal si aprovechamos este talento? Llegan los ocho años y descubro lo que es rozar un pincel por el lienzo, qué magnífica sensación, qué tranquilidad, qué armonía, me evado. Todo aquello que esté detrás de este lino entrelazado realmente no importa. Mi batalla ahora está con él, no con el mundo.
A veces era frustrante,
-"no sale", decía
-" si es muy fácil, sólo haz esto", respondías
Entonces mis sentidos se ponían alerta, miraba los dedos, el pincel, el movimiento, los colores...todo mi ser concentrado en ese reto.
Gracias
Gracias por enseñarme, gracias por facilitarme esa pequeña puerta de escape inmediato. Lo realmente irónico de todo esto es que aún tenga un lienzo, pintado, casi terminado ...y que desde tu partida me he propuesto miles de veces poder merecer firmarlo, pero tengo miedo al recuerdo.
Fuistes mi maestro, un maestro sin títulos colgados en una pared, una persona maestra.
Así pues, como no tuve un ramo de flores, no tuve unas últimas palabras, no tuve nada más que el tempus fugit, hoy quiero escribirte mi adiós aunque no lo escuches.
A un verdadero artista, a el maestro que sabía lo que hacía. Gracias por todo
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