Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas obscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán talvez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
--Los Heraldos Negros, Vallejo
Todo el daño que nos hemos hecho
y si no lo puedo creer
que ha sido de aquellos momentos
cuando no existía el miedo
cuando los besos eran eternos. Pasa el tiempo y yo no olvido
que quiero beber de tu boca
que me hizo renacer y soñar a deshoras
con mil un amaneceres
borracho entre copas
locas historias y cuentos vividos
que siguen en mi memoria
porque no te olvido
vuelve conmigo.
Dime si eres capaz
de rechazar nuestro pasado
y de borrar nuestras caricias
y que de mi ya te has cansado
que ya no me quieres
que no he sentido tus abrazos
ha sido todo mentira
que no darías por mí la vida.
Sé que ni puedes negarte
que sientes algo por mí
sabes que entrego mi vida
lo doy todo por tí.
Quiero beber de tu boca
que me hizo renacer y soñar a deshoras
con mil un amaneceres
borracho entre copas
locas historias y cuentos vividos
que siguen en mi memoria
porque no te olvido
vuele conmigo¡Que letra más bonita!
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Sabes que a mí también me llegó ese poema? =)
ResponderEliminarDe hecho se me saltaron las lágrimas cuando la profesora lo estaba recitando ..
Te quiero un montón vale? =)